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Como revivir flores marchitas



Un ramo de flores puede ser un bello regalo, pero a los pocos días las flores empiezan a marchitarse en el florero. No te apresures a tirarlas, existen varias medidas que puedes adoptar para reavivarlas y devolverles su aspecto fresco. También es posible reavivar flores de macetas en el interior de tu casa o en tu jardín, de modo que las mantengas frescas y saludables.

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Corta 2,5 cm (1 pulgada) de los tallos en un ángulo. Las flores cortadas lucen estupendas en el florero de la cocina, pero es inevitable que los tallos se obstruyan a causa de las bacterias presentes en el agua y en la superficie de las flores. Por eso, será necesario recortarlos para quitarles las partes obstruidas e impedir que las flores se marchiten y mueran. Con la ayuda de unas tijeras de jardinero, tijeras de podar o un cuchillo afilado, haz un corte limpio en un ángulo de 45 grados. Así te asegurarás de que los cortes queden limpios y lisos.[1]
  • Corta más o menos 2,5 cm (1 pulgada) de los tallos, asegurándote de que las flores tengan una longitud relativamente uniforme, para garantizar que todas se reaviven al mismo tiempo.

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Pon los tallos cortados en agua fresca tibia. Debes hacerlo justo después de cortar los tallos para evitar que estos atrapen las burbujas de aire, ya que estas bloquean el flujo del agua a través del tallo y, como resultado, las flores se marchitan y mueren.
  • Aunque algunos floristas recomiendan usar agua fría o caliente, el agua tibia es igual de eficaz para reavivar las flores. El agua caliente puede llevar la humedad hacia las flores con más rapidez, pero también puede causarles un choque y marchitarlas.
  • Las plantas bulbosas como los tulipanes y los jacintos son las excepciones a esta regla, puesto que prefieren el agua fría.

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Retira las hojas que están por debajo de la línea del agua. Las hojas que se asientan en el agua o caen en ella pueden ensuciarla conforme van pudriéndose y deteriorándose. Solo retira las que se asientan por debajo de la línea del agua en el florero, puesto que las hojas de más arriba ayudan a bombear el agua a los tallos.
  • También debes retirar cualquier otro desecho asentado en el agua, por ejemplo, los pétalos caídos o los insectos. Los desechos introducen bacterias en el agua que pueden marchitar las flores.

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Mantén las flores en una zona fría y oscura. Mientras más frío y oscuro sea el ambiente que rodea las flores, más tiempo durarán. Evita colocarlas bajo la luz directa del sol. Busca una zona de tu casa que tenga una temperatura fría y no esté expuesta a mucha luz.
  • Los girasoles son una excepción a esta regla, puesto que con frecuencia requieren más luz que otras flores cortadas.
  • Asimismo, debes alejar las flores de las frutas en maduración, como los plátanos. Dichas frutas desprenden un gas llamado etileno que puede acortar la vida de las flores.



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Cambia el agua de las flores cada 3 días. Si deseas mantenerlas con un aspecto fresco, ponles agua fresca cada 3 días. La regla es que si el agua del florero no se ve tan bien como para tomártela, es probable que no esté lo suficientemente limpia como para tus flores.
  • Si notas mucha mugre y desechos en el florero, debes enjuagarlo con rapidez antes de cambiar el agua y volver a poner las flores. Cuando el florero está limpio, ya no existe el riesgo de que las bacterias infecten las flores.

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